Contribuyendo con el reciclaje de la ropa

Cuando reciclamos ropa, no solamente beneficiamos por la ayuda que damos a personas que se encuentran en una situación precaria, al donarla, si no la gran contribución que hacemos al medio ambiente.

Al reciclar ropa se disminuye el consumo de energía, de recursos naturales como el agua y los combustibles fósiles; así como los fertilizantes y pesticidas usados en los procesos de producción de textiles (lino, algodón), así como el excesivo uso de los suelos donde se cultivan, con las consecuencias por su desgate.

Igualmente contribuimos con el calentamiento global, ya que todos los procesos de producción de textiles generan gran cantidad de CO2 y gases de efecto invernadero.

También se utilizan grandes cantidades de agua en su producción, que a su vez generan un importante volumen de aguas residuales, que son contaminantes.

Por todas estas razones es importantes darle una segunda oportunidad a nuestras prendas de vestir. Si esto ocurre a gran escala sería un impacto muy favorable en el medio ambiente.

Reciclar ropa debemos convertirlo en un hábito y transmitirlo al mayor número posible de personas, empezando en nuestros hogares con nuestros niños.