El reciclaje y la obsolescencia programada

Los que vivimos enamorados del reciclaje sabemos que de ello depende la conservación de nuestro medio ambiente, nos asombramos al ver la facilidad con la que muchos se desprenden o simplemente cambian cosas, artefactos, ropa, implementos, libros, etc. Por el simple hecho de ya estar viejo o pasado de moda. Es una constante el tratar de renovar absolutamente todo, sin darnos cuenta que probablemente esa lavadora que desechaste tenía un periodo de vida mucho más largo que aquella que adquiriste. Y es que los artículos y utensilios actuales tienen una obsolescencia mucho más corta que los elaborados en la década de los 60.

Seguro veras que la lavadora de tu abuela esa corroída y curtida  ha disfrutado de una vida muy larga y productiva, contraria de aquella que compraste hace unos pocos años y que ya no funciona, aunque estéticamente este hermosa.

Y quién no recuerda aquella vajilla con detalles verdes color olivo que todas las abuelas tenían en sus casas y muchas de sus piezas aún se conservan, entretanto las que hoy compramos están sujetas a renovarlas año tras año, de igual forma las sabanas, muebles etc.,

“La obsolescencia programada de un producto es el tiempo de vida útil que este tendrá  determinado en su diseño, generando en el mercado la obligación de volver a adquirirlo”

Es indiscutible que hoy las cosas duran menos, así que aquellas que tengamos “viejas” pero que aún funcionen, no dudes en conservarlas y mimarlas.

Si de obsolescencia programada se trata combatamos y alarguemos la utilidad de las cosas que aun funcionen , son muchas las consecuencias de este mercado feroz, realmente terribles, ya que los países más pobres son los que reciben los desechos en su mayoría tecnológicos y altamente contaminantes que al ser de utilidad tan corta se convierten en toneladas y toneladas de residuos que terminan acabando con el ecosistema y con la vida de muchos inocentes; sumado a esto la explotación de miles de empleados que viven y trabajan en condiciones inhumanas. Es un tema muy amplio y doloroso.

Acciones que pueden ayudar a cambiar el daño por la contaminación de residuos tóxicos en países pobres, generada por la obsolescencia programada, de productos altamente contaminantes.

-Los desechos tecnológicos y altamente tóxicos debes depositarlos en los lugares destinados para ello.

-Antes de tirar cualquier artículo, libro, electrodoméstico etc. No dudes en donarlo, entregarlos a sitios especializados en reparación de artefactos, quizás estos utilicen sus piezas para reparar otras.

-Observa bien que quieres tirar, ¿es realmente necesario cambiarlo?, ¿aún funciona?, ¿puedo darle una segunda oportunidad?

-De igual forma pregúntate antes de comprar, ¿realmente necesito esto?, ¿Puedo vivir sin ello?, ¿tengo algo muy parecido?, de este modo colaboraras con el medio ambiente al producir menos deshechos.

Implementando estas simples acciones en tu vida diaria ayudarás al ecosistema y a tu economía, recuerda…

 “recicla, cuida, brinda segundas oportunidades a las cosas, dona, transforma”